1 de enero de 2017

Haz tus maletas sin saber donde te mudas, pero no te olvides de tu pasaporte europeo

"HAZ TUS MALETAS SIN SABER DONDE TE MUDAS" (en francés o en español) por PAUL B. PRECIADO es la lista de "Propósitos para el 2017" de una persona über-privilegiada que por adelantado PUEDE todo esto solo por desearlo.
Cuando esto viene de una de las personas que son reconocidas como una de las supuestas "cimas" del pensamiento queer en español y/o en francés, no veo la diferencia con la mierda que produce el movimiento mainstream LGBT: un texto completamente inconsciente que presenta/representa un inexistente y excluyente "nosotres" desde esa cima. Y va a ser que se trata de una cima literal, ya que no se puede mirar más hacia abajo que lo hace este texto mientras fantasea con pseudo-provocar instrumentalizando realidades que se nos suponen tan lejanas como una prisión, un campo de refugiades, un asilo de ancianes, un matadero, un psiquiátrico, un padre trabajador sexual..., y que lo único que dejan claro es que son lejanas para el hipster-queer Paul.

Preciado psuedo-sueña aquí con la vida obligada de les personas sin sus privilegios, pero entretejida con esa vida solo posible con esos mismos privilegios. 

Ya lo dice el título: "Haz tus maletas sin saber donde te mudas", "pasa una frontera"... pero no te olvides de tu pasaporte europeo, ni de ese dinero que tenías en esa cuenta de banco que has cerrado antes de destruir tu tarjeta de crédito. 

Lo que ahora me hace falta entender es por qué en mi muro de Facebook solo leo reproducciones y ovaciones sobre este texto. O tal vez lo entiendo, y por eso NI QUEER NI LGBT!



votar





5 de marzo de 2016

Institucionalizando una determinada versión de la bisexualidad en un decálogo


Durante la etapa de mi vida en la que hacía activamente política bisexual, hubiera pensado que era un gran paso en la dirección deseada conseguir que una asociación estatal como la FELGTB proclamara un Año de Visibilidad Bisexual. Hoy, desde otra posición, lo veo más bien como una combinación entre por un lado seguir dando cabezazos al muro levantado por las identidades homosexuales para ver si se resquebraja mínimamente, y por el otro un intento de elevarse al mismo nivel que esas identidades LG criticadas para conseguir comerse un trozo de la tarta. Es decir, sublevarse contra les que oprimen porque se está codiciando ser de les que oprimen.

Creo que por aquel entonces, el leer (o incluso producir, vete tú a saber con la de políticas activistas en las que he participado que ahora me horrorizan) un decálogo ya me hubiera dado bastante grima. Eso de los 10 mandamientos, sea en el contexto que sea, me suena retrógrado y pío. Pero sobre todo, autoritario. Y yo, ya por entonces, no quería que me impusieran cosas (ni palabras ni leyes) asociadas a mi afectivo-sexualidad.

Por ello, el decálogo me produjo ya antes de leerlo un instintivo rechazo que se confirmó al leerlo. Desde que lo vi, llevo pensando si crear una entrada en este blog para dar unas pinceladas de mi opinión. Ya en marzo, al final me voy a lanzar al ruedo y ver cuántas tortas virtuales me llueven si todavía alguien lee este blog.

No sé quién lo ha hecho. Seguramente conozco a una gran parte. E incluso hasta algune sea mi amigue. Así que sé que esta entrada será, cómo no, mal recibida. Pero a día de hoy, como ya hace mucho que he ido diciendo y se puede leer en el propio título de este blog, no me interesa reforzar ni la política LGBT ni la política queer. Ya hay mucha gente haciendo justamente eso, y lo hacen estupendamente.

Creo que desde mi conocimiento del activismo bisexual desde dentro, puedo entender por qué aparecen todos y cada uno de los puntos del decálogo. La forma en la que están formulados. A quiénes se dirigen de forma implícita. Qué problemas intentan abordar. Qué soluciones pretenden establecer. Pero incluso así siguen sin gustarme.

El primer mandamiento ya me deja claro el tono dogmático del documento. La comunidad bisexual representada por las asociaciones y les activistas más activos (valga la redundancia) parece que ha proclamado como verdadera una definición consensuada creada si no me equivoco por Robyn Ochs, que es la que se reproduce aquí. 

Yo, que ciertamente también he usado esa definición en ocasiones, me vengo ya preguntando largo tiempo por qué hace falta tener definiciones consensuadas, que más bien son impuestas, sobre lo que una determinada etiqueta significa. Y sobre todo, a qué personas se deja fuera al imponer una definición. Yo, cuando me inicié con la etiqueta bisexual no la entendía según esa definición. Y me consta que muches otres de les activistas bisexuales tampoco. Con el tiempo, algunas posiciones van cambiando, pero no para todes, y no del mismo modo. Yo todavía me encuentro hoy en día con personas que se autodenominan bisexuales y que entienden algo mucho menos políticamente correcto dentro del movimiento LGBT que lo que esa definición expresa. Y sé que otra gente jamás ha pasado por una definición de la bisexualidad como esta y han usado/usa la palabra. Tal vez su definición incluso fuera más políticamente correcta si se entienden los motivos. Depende del colectivo al que se pretenda incluir.

Como ya he dicho en otras ocasiones, creo que en un intento por incluir a la fuerza a "todo el mundo", se deja fuera a la mayoría de personas que usan la etiqueta.

El decálogo, iniciándose con esa definición, creo que intenta no reproducir algo de lo que se suele acusar a la bisexualidad: binarismo. Y no obstante, no hace falta más que continuar con el segundo mandamiento (y el resto de la lista) para ver que pensar en términos no binarios aparentemente es un ejercicio harto difícil. Así se contraponen homosexual vs heterosexual, mujeres vs hombres, lesbianas vs gais, lesbianas y gais vs heterosexuales

El cisexismo se huele en esas mujeres y hombres mencionades cuando no hay otras referencias a otros géneros que la de la famosa definición. Vale, vale, ya sabemos que sabéis que existen las personas trans porque lo pone en la definición, pero aparentemente con decirlo ahí es suficiente. Tanto tiempo escuchando en los círculos bisexuales las quejas (justas) sobre la política LG que incluye la B en el nombre o en una frase y luego se olvida de ella, para encontrarnos con esto. En realidad, casi pienso que esto es un "despiste" de principiante, porque creo que hasta en el activismo bisexual más institucionalizado muches de sus integrantes pueden ver este "desliz".

Otra cosa que me produce rechazo son esas ideas implícitas (que ya he criticado muchas veces) y que, aunque se intentan esconder, saltan a la vista. Por mucho que el séptimo mandamiento nos intente hacer creer que ser monógame o ser poliamorose, fiel "o no" tienen el mismo valor para les legisladores de estas leyes, no nos lo terminamos de creer. O al menos no yo. ¿Por qué si no, no se puede nombrar la palabra infiel cuando se nombra la palabra fiel? ¿A qué estereotipos negativos se refieren que no se pueden nombrar? ¿Cuáles son esos mitos sobre la bisexualidad que obligan a tantes bisexuales a esconderse en el armario según el documento? Esa preocupación con ser aceptade, con no ser mal viste, que ya me repateaba cuando hacía activismo bisexual (y a la que no me quise adscribir), sigue rezumando en este decálogo. Y me oprime.

Como persona con prácticas que el colectivo bisexual define como bisexuales, odio que al mismo tiempo me intenten imponer una etiqueta que yo no deseo y que no me describe, y me posicionen en una escalera de valores que no comparto. Adoro la confusión. Tengo y he tenido muchas fases. No soy "como cualquier persona" ni me da la gana serlo. No quiero que no se me rechace socialmente a base de elevarme sobre las personas que tienen prácticas como las que esos supuestos mitos niegan.

Por cierto, eso de tener relaciones "sin adjetivo" como norma me resulta hasta cómico que aparezca expresado. Considerando la obsesión del texto con el uso de etiquetas (y de la comunidad bisexual en etiquetar a cualquiera que tenga prácticas que elles consideran como bisexuales), el que de repente no se pueda etiquetar a las relaciones es, cuando menos, poco coherente. 

Me surge con ello una duda maliciosa. Si la persona con la que una persona bisexual tiene esa relación (aparentemente hay que tener relaciones en esta vida, oiga) se define como homosexual, ¿tiene derecho a definir su relación con un adjetivo? ¿Y cuál sería? Considerando el sacrosantítismo derecho a la autodefinición del movimiento LGBTQ (que tampoco comparto), ¿ahora la persona homosexual no puede definir sus prácticas?

Y ya que estamos hablando de incoherencias, y acabo ya dejándome en el tintero las cosas pequeñas, lo es un tanto (aunque sepa de dónde viene) esa necesidad de proclamar a gritos la existencia y la realidad de la bisexualidad y la bifobia, e insistir en lo negativo de su invisibilización, en documento tan lleno de invisibilizaciones, negaciones de existencias y de realidades tanto de determinadas personas que usan la etiqueta bisexual sobre sí mismas como de otros colectivos y performatividades.


votar





9 de marzo de 2014

Qué tiene de feliz tener un día de la mujer

Mi Facebook, mi buzón y todas las demás redes sociales en las que participo se pasaron ayer el día repitiendo de cien mil modos diferentes lo mismo: FELIZ DÍA DE LA MUJER. Parece que si eres o dices ser feminista de cualquier sexo-género, tienes que alegrarte por la existencia de tal día, tienes que marcarlo mandando vacíos sms y actualizaciones de estado de felicitación, tienes que llenar tu 8 de marzo de lila y por supuesto, ante todo y sobre todo, tienes que seguir a la masa y no ser une aguafiestas respondiendo mal a todas esas felicitaciones y máscaras de alegría.

No ser une aguafiestas... ¡qué feminista!

Esto del 8 de marzo lo veo como el 28 de junio. Venga, vamos todes a celebrar en unidad los maravillosos avances que hemos logrado para las mujeres y para las personas LGBT. Vamos a mostrar que somos agradecides, que apreciamos esas concesiones por parte de nuestres opresores, no vaya a ser que se arreptientan y nos las quiten. Vamos a hacerles ver que sabemos lamernos las heridas y sonreír al látigo que las produce, o todavía mejor, que estamos dispuestes a esconder las heridas bajo fiestas, felicitaciones y eslóganes vacíos. 

Yo necesito que alguien me explique qué es lo que tiene de feliz el tener un día de la mujer, o un día de las personas trans*, o un día de les niñes, o un día de les portadores del VIH. Qué es tan celebrable en la instucionalización de un misero día al año para cada uno de los oprimidos. 


Empezando por la lógica para preescolares, si un día al año celebras que es el día de la mujer, supongo que el resto de los 364/5 días celebras que no lo es. Si un año es el momento de acordarse de los derechos de les niñes, el resto de la historia de la humanidad, supongo que es el momento de olvidar que son individues. Si un día al año te sientes de la hostia porque te subes a una carroza gritando que eres gay, supongo que el resto del tiempo te sientes en la mierda porque no puedes gritarlo, ¿o qué? ¿Ya estás conforme y liberade con haber participado en ese desfile? ¿Ya has obtenido esa igualdad? ¿Ya se acabo el heterosexismo? 

Aparentemente ayer el patriarcado dejó de funcionar... o eso parecen hacerme querer creer todes esas felicitaciones... Y aparentemente hoy ha vuelto, ya que nadie se felicita. 

Y ahora dejando ya la lógica para preescolares, me repatea que el 8 de marzo y sus fiestas (o manifestaciones-fiesta) se hayan convertido en un símbolo de ser feminista. Como si el feminismo fuera una cosa única. Como si todes les feministas estuvieramos de acuerdo. Como si ele que grita más alto el 8 de marzo es quien hace más trabajo por desmantelar el patriarcado y luchar contra el sexismo, la misoginia y la opresión. Como si el no estar de acuerdo en celebrar este día fuera igual a ser machista. 

Qué casualidad que sea el feminismo más reaccionario el que suele establecer la agenda del 8 de marzo. Aquí en Dinamarca es el de opresión de les trabajadores sexuales. En la mayor parte de los sitios que leo, es el biologicista tránsfobo con su tiranía de los coños y los úteros como factores definidores de la condición de mujer. Desde luego que en ambos lo que florecen son los valores de la clase media que se define como blanca y que excluye de la supuesta lucha por la igualdad a todes les que no cabemos en sus etiquetas identitarias ni en su blanco puño inmaculado que nos regala flores como felicitación en lugar de proponernos un fisting

No gracias, ni me felicites ni me llenes los muros de basura reafirmante del patriarcado.


votar





24 de enero de 2014

InBIsibilizar mediante la política bisexual

Iba a comentarlo en Facebook (y lo haré justo después de publicar esto), pero temo que mi crítica "no positiva" (o eso que otres suelen llamar "destructiva") desaparezca del evento, como tantas veces me ha pasado, así que he decidido hacerlo también aquí.

El activismo bisexual mainstream, es decir, ese dominante y casi el único que tiene voz y palabra, escribe y grita sobre la falta de mención que les bisexuales sufren. Una queja constante sobre la invisibilización (no, perdón, inBisivilización), sobre el tokenismo (vamos, la falsa inclusión de un grupo minorizado dentro de otro mayor para mostrar diversidad e inclusión que no son tales), sobre el que cuando se nombra la B sin otro motivo que mencionarla es también opresión, etcétera. Y casi diría bravo por todos esos gritos si son vistos dentro de una política de identidades. Pero claro, qué sorpresa, la política identitaria siempre lleva a lo mismo: normatividad, opresión, minorización, marginación, exclusión.

Se está creando una asociación en Valencia que según lo que leo dice que incluirá a BIsexuales y PANsexuales. Como parte de este proceso, se pregunta por Internet qué nombre ponerle. Las propuestas que surgen del grupo que parece activo en su creación, todas incluyen BI


¿Dónde se ha quedado ahora esa insistencia con mencionar cada identidad? ¿Dónde están los nombres que incluyen PAN? No claro, esto es diferente... porque la bisexualidad incluye la pansexualidad, o al menos eso creen les bisexuales que utilizan la palabra como un paraguas.

[El dichoso paraguas. Hace años que no comparto la idea. Tengo que escribir sobre esto en otra entrada.]

¿Pero cuántes pansexuales se sienten tokenizades con la inclusión de PAN en una asociación que claramente es dominada por bisexuales? ¿Cuántes pansexuales leen el texto y ven que la única mención a la pansexualidad es claramente utilizada del mismo modo que la B se incluye en LGBT? ¿Cuántes pansexuales se ven invisibilizades en esas propuestas de nombre?

La comunidad bisexual y sus normas oprimen a aquelles que se identifican con la pansexualidad. Una identidad siempre lleva eso. La comunidad pansexual también tiene sus normas y oprime a otres que usan otras identidades. Lo que yo no entiendo es por qué a tan poca gente ver todo esto no le da ganas de abandonar ese tipo de políticas.


votar





15 de enero de 2014

Hospitales, diversidad funcional y biopoder

Visitar un hospital danés es una de esas experiencias que te sirve para ver cómo funciona la mente de les que se consideran mayoría en relación a aquelles que consideran minoría.

Me explico.

Sección de oftalmología más grande de este país. Lo primero que encuentras es un cartel enorme en el que está escrito que te pongas en una de esas dos colas o que registres tú misme en el ordenador que hay en la pared. Cuando llegas al mostrador, la secretaria (siempre son mujeres) te da un papel en el que pone que sigas la línea negra que da no sé cuántas vueltas, cambies a la línea azul y luego a la roja, hasta llegar a una determinada sala de espera con el nombre de la subsección que vas buscando. Por el camino, te cruzas con varias puertas de cristal que tienes que abrir tú misme. Cuando te sientas en la sala de espera, estás rodeade de folletos que tratan sobre diferentes enfermedades del ojo. Carteles en la pared explicando que no siguen el orden de llegada en las llamadas. Una televisión encendida sin volumen, con todo tipo de informaciones sobre el hospital, por escrito. Vale, todo muy útil y muy organizado... a no ser que te fijes en el pequeño detalle de que la mayoría de la gente en esa sección no ve bien y hay muchas personas ciegas o casi ciegas. Pero todes les que trabajan y han diseñado este hospital sin duda no lo son.

Piensas, esto debe de ser una excepción. Espera...

Sección de diálisis y diabetes de otro hospital diferente, pero también la más grande del país. Cuando entras un cartel te da la bienvenida y te dice que te sientes a esperar tu turno. En la sala de espera, una máquina de bebidas y varias jarras con otras bebidas. Y sobre ellas un cartel pegado que pone "Todas las bebidas contienen azúcar". ¿Crees que se refieren solo a la máquina? No, también las jarras que han llenado de agua azucarada con color, algo que aquí es muy popular entre les niñes. Ni una sencilla jarra de agua del grifo. 

Parece que son ejemplos casuales. ¿O qué?

Sección de otorrinolaringología del hospital más grande y sección de audiología de otro hospital menor pero especializado en poner aparatos auditivos. Llegas al mostrador y la persona te pregunta tus datos para darte la bienvenida y te explica dónde tienes que ir. Ningún papel con instrucciones esta vez. Cuando llegas al lugar de espera, te sientas en una sala repleta en la que hay gente sola y acompañada, gente que habla con palabras y gente que habla con las manos. Cada diez minutos sale une médique o enfermere y pronuncia el nombre de la persona que debe acompañarle. Sin embargo, la mayor parte de la gente allí no oye bien o directamente es sorda, con lo que se saltan pacientes y las personas sordas tienen que levantarse y decir su nombre o dar su tarjeta para ver si son elles. Esto durante años, imagino, sin que a nadie se le haya ocurrido poner una pantalla que escriba los nombres y la consulta a la que hay que entrar.

¿Continúo entonces?

Sección de cardiología especializada en personas con problemas eléctricos en su corazón. Es decir, gente que tiene arritmias de diverso tipo. Después de dar la tarjeta a la secretaria (también aquí son todas mujeres, como siempre) te invita a sentarte en la sala de espera y servirte un café o un (y no hay otras bebidas, tampoco agua, con o sin azúcar). Por supuesto, ambos con cafeína. Sin otros ejemplos, se podría llegar a pensar que tiene un objetivo, poder ver su efecto mientras estás en la consulta, pero no es así. Su consumición es voluntaria, y jamás se pregunta si has bebido algo. No obstante, en la lista de cosas que te sugieren no hacer, por si alguien lo duda, está mencionado no consumir cafeína.

¿Más todavía? No, porque puedo seguir hasta el infinito, estoy segure. A mí desde luego todo esto me dice que si en estos sitios, donde saben que tratan a menudo con gente que tiene necesidades diferentes, sigue triunfando el capacitismo, la situación en el resto de ambientes es insoportable.

Bueno, un ejemplo más y ya paro. Uno más porque este es un poco diferente. Aquí no se trata de imbecilidad y falta de ponerse en la situación de les demás. Esto es directamente maldaz. O lo que es lo mismo, biopoder y control de los cuerpos considerados como pertenecientes a mujeres.

Sala de recuperación de la anestesia después de un aborto. A tu alrededor, personas que acaban de parir y tienen a sus bebés en los brazos. Sonrisas, llantos de recién nacide, felicitaciones, flores, más celebraciones. Y tú mientras tanto intentado despejarte de la intervención que te ha permitido evitar justamente tener que reproducir ese sistema de reproducción. Pero a ti nadie te felicita, no hay nada que celebrar. ¿Para qué te han puesto en esa habitación cuando hay otras? Sin duda, para regular tu comportamiento y hacer de tu experiencia algo que no desees repetir.


votar





24 de diciembre de 2013

Navidad opresora

24 y 25 de diciembre. Unos días cualquiera en la sucesión quasi infinita del devenir temporal. Unos días más en un calendario arbitrario (el gregoriano) que no pertenece a todes les habitantes del planeta, aunque el imperalismo cultural occidental está obligándonos más y más a regirnos por sus números indiferentes (2013) basados en acontecimientos más indiferentes todavía, extraídos de una obra pertenenciente al género de la literatura fantástica (La Biblia).
Mes del cambio del calendario
juliano al gregoriano

Pero no. 24 y 25 de diciembre. ¿Cómo van a ser días cualquiera? "Todo el mundo" sabe que es NAVIDAD. Es decir, unas fechas arbitrarias decididas en base a datos recreados por la imaginación de un monje hace unos 1500 años sobre el nacimiento de un ser insignificante (probablemente ni histórico) siguiendo otro calendario (el juliano) en el que hoy es 11 de diciembre. Es decir, que según los cálculos de ese monje hoy ni siquiera sería navidad si no fuera porque otro iluminado en ese sitio llamado Vaticano hizo cambiar aquel calendario hace algo más de 400 años, es decir, después de un milenio. Pero no solo eso, para más sinsentido la fecha de hoy hace referencia a un supuesto nacimiento que, hasta les que estudian ese libro como un documento histórico, creen que no tuvo lugar ni en diciembre ni en el año 1, sino unos 4 ó 6 antes en un día indeterminado de un mes cualquiera, ambos desconocidos.

Navidad. Concepto sin sentido desde cualquier punto de mira.

La navidad es una celebración
de un nacimiento religioso
Una fiesta religiosa reconstruida y reinventada a lo largo de dos milenios por una secta religiosa que ni es global ni lo ha sido nunca. Una celebración cristiana de un hecho que la mayor parte de les habitantes de este planeta no reconocen. Siguiendo un calendario que, aunque cada vez más expandido, no es el oficial ni en Arabia Saudí, ni en Etiopia, ni en Nepal, ni en Afganistán, ni en Irán, y que solo se usa parcialmente en sitios como Japón, India, Bangladesh, Israel, Sri Lanka, Burma/Myammar, Camboya, Tailandia, Corea del Norte y Taiwán. Vamos, por una enorme parte de la población mundial.

Si a esto añadimos la lista de creyentes de otras religiones y la lista de atees, por no incluir a les no practicantes cristianes, me parece a mí más bien que eso de que "todo el mundo" sabe y celebra que hoy es navidad no es más que otro cuento del imperialismo cristiano-occidental. Una cruzada más en versión moderna.

Pero olvidémonos pues del original (y todavía muy presente) significado religioso y de la arbitrariedad de la fecha. Centrémonos entonces en lo que esa navidad es: días de la estupidez colectiva sin par.

Días de consumismo y celebración del capitalismo más brutal. Días de devorar carne a gran escala. Matanza global, opresión de las demás especies animales, destrucción medioambiental. Días de comer cadáveres hasta vomitar mientras una enorme proporción de les humanes se van con hambre a dormir en tierras destrozadas por esa producción capitalista que llena las mesas occidentales. Días de comprar basura y generar basura. Días de endeudarse.

A ver si tenemos unas navidades compasivas
Días de promover y mantener esas ideas de la familia, las tradiciones, la nación. Ni todes tenemos ni entendemos lo que es una familia, ni todes queremos mantener las tradiciones, ni todes pasamos estos días del mismo modo. Pero en la imaginación colectiva estamos todites en nuestras familias nucleares, mintiendo a les niñes para que inspiren ese deseo capitalista bañado de fe religiosa y nacionalista, mientras bailamos o decoramos árboles asesinados, cantamos moralina religiosa y nos atiborramos de seres muertos antes de darnos objetos innecesarios empaquetados en productos creados por más seres muertos. Más que un nacimiento, parece que se celebra una matanza colectiva.


¿Por qué será que me felicitan el solsticio
en invierno y no el de verano o los equinocios?
Celebrar la navidad es reproducir opresión. No celebrar la navidad y hacerlo igualmente, es decir, no poder estar sole sin sentirse mal, comer algo especial, comprar objetos asociados a esta fecha, dar o aceptar regalos, intentar crear un ambiente más agradable estos días, caer en sensiblerías asociadas por les demás al espíritu navideño, juntarse con les amigues o la "familia elegida", felicitando el solsticio, etc., no cambia nada. Al contrario. Solo refuerza la opresión, mostrando que hay UNA navidad REAL y todas esas otras formas alternativas, que por el hecho de serlo, ya son definidas como LO OTRO.

Celebrar la navidad no es solo dejarse oprimir por las convenciones sociales. Es reforzar el sistema patriarcal, heterosexista, cissexista, de monogamia obligatoria, de relaciones diferenciadas entre familia y no familia, capitalista, imperialista, religioso cristiano, nacionalista, racista, clasista, capacitista... Es convertirse en opresore.

Con imágenes como "todes les europees/occidentales/daneses/españoles celebramos la navidad" se excluye a quien no lo hace. ¿No hay judíes en Occidente? ¿No hay atees en España? ¿No hay musulmanes en Dinamarca? Estas imágenes además son muy detalladas, porque hay que crear un sentido de unidad nacional, con lo que la navidad en Dinamarca tiene que incluir comer pato o cerdo y bailar alrededor del árbol cantando salmos, mientras que la navidad en España tiene que incluir otras tradiciones diferentes, pero que aparentemente son entendidas como igual de únicas. Y es que se busca crear un monoculturalismo, siempre carnivoro y capitalista. Se busca oprimir y excluir.
Juguetes para niños/juguetes para niñas

No olvidemos también la opresión que tiene lugar por medio de la construcción navideña del género de forma sexista, (ej.: la mujer hace la comida/sirve), cissexista (ej.: desde los objetos de regalo hasta lo que se viste o se come están divididos por género), heterosexista (ej.: la navidad es para les niñes que son el centro de una familia nuclear) y monógama (ej.: navidad real hay una hasta para las familias divorciadas).

Una cabra de regalo,
y el símbolo cristiano poco escondido.
El análisis puede seguir por horas. Nombrando como el capacitismo crea imágenes en las que todes podemos celebrar del mismo modo con cuerpos iguales. Nombrando como el racismo crea imágenes en las que les niñes negres (que son todes iguales) no tienen navidad y les blanques con buen corazón se regalan calendarios de UNICEF o simbólicas cabras en una postal que se transforman en cabras reales que van a una familia africana. Nombrando como el clasismo crea imágenes de personas en casas calientes con cenas igual de calientes que además son tan bondadosas que invitan a les mendigues a compartir sus lujos por una noche. Y un largo etcétera.
Lavado rosa de la asimilación LGBT
en la celebración navideña

Pensando todo esto, a mí lo que me hace falta entender es cómo es posible que mi entorno, lleno de gente LGBT, queer, no blanca, con ideas antinormativas... gente activista siga celebrando o no-celebrando-pero-celebrando este sistema de opresión. Por eso, casi cada año acabo sintiendo la necesidad de escribir en contra de esta fecha mientras mi alrededor se vuelve loque en su euforia opresora.


votar





18 de octubre de 2013

Controlando el vocabulario femenino

Reunión queer con un grupo de personas cuyos cuerpos, a excepción de uno, seguramente son leídos como pertenecientes a la categoría "mujer". Estamos en un bar, somos bastantes y hablamos alto. Muchas de las conversaciones incluyen un lenguaje bastante académico y su contenido en ocasiones es complejo y altamente especializado. Al mismo tiempo, nuestro lenguaje también mezcla un vocabulario supuestamente agresivo, lleno de expresiones como joder, polla, coger y similares. De repente un tipo ajeno al grupo y a la conversación se acerca y se dirige a la persona de nuestra mesa que socialmente seguramente es leída como más femenina y más atractiva según los estándares heterosexistas daneses. El macho de turno suelta "Con la conversación tan interesante que tenéis, deberías no decir tantas veces joder". El energúmeno todavía se sorprende cuando el grupo casi al completo reaccionamos de forma violenta con gritos como "¡Qué te jodan!", y nos explica que no ha dicho nada malo. ¡Incluso se cree que es un cumplido! Y aunque casi todes reaccionamos así, él continúa atacando a la misma persona.

Este incidente tiene muy poco de insignificante, aunque sea una situación concreta en un grupo concreto. Se trata una vez mas de controlar el cuerpo que es leído como femenino, de hacerlo mas dócil, de domar su vocabulario, de limitar sus posibilidades de mostrar agresividad o insatisfacción, de recordarle que el espacio publico no le pertenece. El hombre cisgenero heterosexual se imagina con derecho a reprender a cualquier persona que entiende como mujer y, por tanto, como inferior en su jerarquía. Y por supuesto todavía más si esta mujer es una que por su atractivo es convertida en un objeto que como tal debe ser sumisa servidora de sus deseos sexuales.

Tampoco me parece insignificante ni casual que la única persona de nuestro grupo que se identifica y es leído como hombre cisgenero no reaccionara con la misma agresividad, o tal vez debería decir en absoluto, incluso cuando esta persona también se ve a sí misma como feminista y queer. Privilegio másculino interiorizado.

votar





16 de octubre de 2013

¿Derechos humanos?

Hoy la web llamada Blog Action Day quiere que personas de todo el planeta escribamos sobre un tema, HUMAN RIGHTS o DERECHOS HUMANOS. En el modo en el que es presentado, creo que debe entenderse como un asunto no problemático ni problematizable, sino más bien como inspiración para hablar de alguna manera en su favor, ya sea de forma concreta, con un subtema o caso concreto (esclavitud, mutilaciones infantiles de personas intersex, acceso a agua potable, la legislación tránsfoba danesa...), o de forma general. Yo lo entiendo como un intento de crear una plataforma para promover este concepto.


La pregunta que me surge en primer lugar es si de verdad este es un concepto al que yo me puedo adherir. Y la respuesta, de forma impulsiva y no reflexionada, es NO. Al menos no de forma unívoca y acrítica. ¿Pero por qué?

Yo, que hago activismo que está relacionado con lo que otres identifican como derechos humanos, y que apoyo el trabajo de determinadas ONGs como Amnistía Internacional cuyo centro es ese mismo, siento cierta incomodidad, que va creciendo con el tiempo, ante este término. Ambas palabras despiertan mi sospecha. ¿Derechos? ¿Humanos? ¿De qué estamos hablando aquí exactamente? ¿Y quién lo define?

Hace ya tiempo que algo hace que rechace este discurso y por eso, con la intención de analizarlo, me apunté al carro para escribir sobre ello, pero desde una forma crítica.

Así de primeras, sin haberle otorgado toda la reflexión que este tema necesita y sin leer sobre ello, intuyo que veo problemas en varios puntos. En esta entrada voy a exponer algunos de ellos como apuntes que espero que en algún momento futuro llegue a desarrollar con mayor profundidad y reflexión, también obtenida del diálogo y las discursiones que deseo provocar.

Derechos se opone a no tenerlos, supongo. Pero para tener un derecho, hay que ser considerade digne de tenerlo. Hay que por ejemplo ser ciudadane. Hay que ser considerade como vida. Hay que ser interpretade como parte del grupo al que esos derechos se otorgan. ¿Qué sucede entonces con todes les que no son considerades así? Al no estar incluides en la lista de derechos, al no estar "protegides", entiendo que me intentan decir que la opresión que se ejerce sobre elles debe ser aceptable y justificable. ¿Pero es aceptable y justo oprimir a les que no pertenecen al grupo que tú defines?

Derechos se opone a deberes. Si te regalan derechos, es porque te someten a unas reglas y te atan a unos deberes. ¿Quién decide pues cuáles son los derechos y deberes de les humanes? Los derechos con deberes conllevan obligaciones. Y por lo que yo veo un sistema autoritario para mantenerlos y para castigar a les que no los cumplen. ¿Cómo se legitima esa autoridad? ¿Y es un sistema que conlleva castigo la mejor manera de proteger contra las injusticias?

Por otra parte, en tal estado autoritario, ¿no es el papel de la autoridad implementar esos derechos? En tal caso, ¿dónde están esas viviendas, esas sanidades públicas al servicio de nuestra salud, esos sistemas de educación para ayudarnos a pensar y no para domarnos, eses...? Aparentemente la autoridad no tiene ninguna obligación real. Pero nosotres sí, tenemos leyes, cárceles, psiquiátricos, etc. para obligarnos a cumplir con nuestros deberes como humanes.

Si la autoridad no cumple su parte, ¿es simplemente una declaración de intenciones? Sin duda, si observamos la situación del mundo, la respuesta es clara. ¿Acaso no hay tortura? ¿No hay pobreza? ¿No hay hambre...? ¿Y acaso no son todas estas cosas evitables?

Más bien parece que la situación es la contraria. La autoridad utiliza la existencia de la declaración de los derechos humanos como un instrumento más de poder. Algo con lo que negociar. "Si no haces esto por mí, no suscribo la declaración". Y algo con lo que coercionar y con lo que justificar su injusticia. Así juega a ver dónde están los límites que se puede permitir sin cruzar esa barrera mágica. Como el partido racista danés, Dansk Folkeparti, hace en cada ocasión. "Hay que probar los límites para ver cuánto podemos permitirnos antes de que el Tribunal Internacional de turno nos castigue". Y así legitimar un discurso xenófobo y racista que conlleva leyes discriminatorias que aparentemente no terminan de saltarse la declaración de derechos humanos.

Se dice que son derechos inalienables, inherentes al hecho de ser humane. Pero si estos derechos son inalienables, ¿cómo es posible que sean violados en cada rincón del planeta? ¿Cómo es posible que tengamos que formularlos? ¿Cómo es posible que sean maleables y que se vayan desplazando según la moral y la política de cada país, de cada situación, de cada época histórica?

Y esto anterior me lleva a otra duda. ¿Es pues un asunto de moral? Y si lo es, ¿acaso no es la moral un instrumento más de les opresores para hostigar y someter a les que se oponen a sus normas y su poder? Si hablamos de la moralidad de proteger los derechos humanos, ¿de quién es la moral que estamos defendiendo? ¿Y con qué intención y consecuencias?

Hablar de derechos y no hacer nada activo para protegerlos, en realidad es un método para desviar la atención de los problemas estructurales que oprimen a les supuestes "protegides", mediante un proceso que otorga la responsabilidad a les individues. Así cae en "tienes derecho a una vivienda", por lo tanto "eres tú elle que no hace suficiente para asegurarse esa vivienda". Y con ello invisibiliza los orígenes del problema e inmoviliza la oposición y a cada une de les individues, impidiendo de forma activa los cambios a gran escala.

Un sistema de derechos que te otorga el derecho al trabajo, a convertirte en elemento productivo del capitalismo, ¿es algo que hay que defender? Yo no quiero tener derecho a trabajar, ni a un salario digno. No quiero participar en este sistema.

Humanos por su parte se opone a otros tipos de existencias, como animal, inorgánica, geológica, extraterrestre, etc. Este es pues el ejemplo más claro de especismo que existe. Les humanes aparentemente tenemos (¿como un don divino?) que tener más derechos, o sencillamente derechos, que el resto no pueden tener. Nada más claro para demostrar que nos entendemos como la parte más alta de la jerarquía. Y nuestros deseos y necesidades van primero.

Me pregunto yo si cuando une tigre hambriente se cruza con une humane desarmade y desnude, si este último acude a su declaración de derechos para contarle a le tigre que como humane tiene derecho a la vida. Imagino que no. Por tanto, esta lista de derechos humanos es algo que definimos nosotres para contarnoslo a nosotres. Y con ello legitimar nuestra destrucción del planeta y de tode lo que acoge. Nosotres que estamos por encima.

Por otra parte, por favor, definan humane. ¿Incluiríamos a les neandertales si siguieran vives? ¿A les australopitecus? ¿Dónde paramos? ¿Y quién dice que lo que hoy consideramos humane, no va a dejar de serlo en otro momento? Solo hay que darle un repaso rápido a la historia para ver que el concepto de humane es un arma política de exclusión y opresión.

¿Y les ciborgs? ¿Y les homo sapiens sapiens creades como clones en un laboratorio? ¿Y les monstrues, les mutantes, les híbrides, les que han sido parcialmente rediseñades por la ingeniería genética, o por la industria farmacológica? Poques deben de quedar, si es que hay algune, de eses humanes producides y mantenides con vida desde la concepción hasta la descomposición sin ninguna intervención.

Y si en algún momento antes de nuestra extinción llegamos a cruzamos con une extraterrestre inteligente, ¿cambiaremos el nombre a "derechos de las formas de vida inteligente"? Pero nuevamente, ¿cómo definimos inteligencia? ¿Y lo somos les humanes?

Otra cosa que me hace reaccionar es su supuesta universalidad. ¿No es este un tema de imperialismo occidental? ¿Colonialismo? ¿Cómo pueden ser universales si no? Nada huele peor que la pretensión de crear conceptos y leyes de carácter universal. Y, qué sorpresa, ¿dónde se originan todas estas cosas supuestamente válidas para todes? 

Y es que precisamente, no hay que olvidar que está toda la historia en la que este concepto se ha creado. Guerras mundiales. Vencides y vencedores. ¿Naciones Unidas? Tampoco hay que olvidar las políticas y procesos imperialistas en las que se incluye esta declaración. 

En español para rematarlo, este concepto al ser genérico va escrito en masculino, que no es neutro, como ya he explicado mil veces en mi blog. No son derechos de les humanes. Son derechos humanos, y yo con esto intuyo, y no creo que muy equivocadamente, que son los hombres (cisgénero, heterosexuales, blancos, occidentales, de clase media-alta, con educación, con cuerpos y mentes normativas, con relaciones familiares normativas, etc.), los principales (¿o debería decir únicos?) protegidos por estos derechos. Ellos los que son de forma inmediata el centro de algo que está pensado y nombrado en masculino. Y que está creado por ellos para ellos. 

También creo que hace falta un análisis de la relación que hay entre los derechos humanos y los derechos civiles. Y por qué y para qué se utilizan ambos conceptos.

Y todo esto evitando meterme a analizar en esta entrada cada uno de sus artículos (Valga como ejemplo: ¿Derecho a la vida? Yo lucho por el aborto, el sucidio, la eutanasia) y el lenguaje que utiliza. Sexismo, heterosexismo, cisexismo, etc. Ni tampoco todas las nuevas propuestas que una infinidad de grupos lucha por incluir entre los derechos humanos.

Me parece a mí que hay mucho parecido entre la política detrás de los derechos humanos y la política del derecho al matrimonio homosexual o LGBT. Son políticas que intentan otorgar el poder a una pequeña minoría oprimiendo a una gran mayoría, y que al mismo tiempo son presentadas como la única política posible, la única opción que se puede tener si se desea justicia. Es como hablar de discriminación en lugar de opresión. Y también es objeto del mismo proceso de invisibilización de posiciones más radicales de izquierda, ya que "solo les fachas, les extremistas y les -istas están en contra del matrimonio gay o de los derechos humanos".

Y sí, vale, con una óptica muy estrecha, la extensión del matrimonio permite a algunes tener acceso a algo que antes no tenían. Igual que la declaración de los derechos humanos permite a algunes beneficiarse de leyes que antes no existían. Pero si abrimos la lente un poco más, no hay que esforzarse mucho para ver que es precisamente este tipo de políticas el que crea una pasividad y una inmovilidad que es difícil de romper. Y con ello no son más que herramientas hipereficaces del poder para aniquilar toda oposición


votar





23 de septiembre de 2013

La bisexualidad NO es real

Debido a que hoy me he levantado en un mundo que está lleno de consignas, felicitaciones, proclamas y manifiestos nauseabundos, me voy a unir a la fiesta y voy a celebrar otra de esas fechas del movimiento identitario LGBT, el Día Internacional de la Bisexualidad, con este antimanifiesto que querría leer a gritos.


LA BISEXUALIDAD NO ES REAL. 
NI ES NATURAL. 
NI ES UN MOTIVO DE ORGULLO.


Igual que tampoco lo son ni la homosexualidad, ni la heterosexualidad, ni la transexualidad, ni la transgeneridad, ni la intersexualidad ni la asexualidad ni ninguna otra etiqueta que el movimiento pronormalización de les disidentes sexuales y de género se empeña en encasquetarnos a todes les que no hacemos cisheteronormatividad.

Y ahora apareced por aquí y contadme que mis palabras son bifobia, que son homofobia, que son transfobia, que son intersexfobia, que son asexualfobia, que son cualquier fobia porque me niego a hacer activismo desde preceptos que solo llevan a la supresión de toda idea antinormativa y antinormalizante.

El activismo bisexual de hoy hace lo mismo que el activismo homosexual de ayer y hoy y me temo que de mañana. Se adueña de una etiqueta, construye una identidad, fabrica una norma y obliga a todes a seguirla por medio de métodos de coacción. Si no ERES la etiqueta (en este caso bi) no eres nada, o lo que es lo mismo, eres excluide. Y con violencia si es necesario, por supuesto

La bisexualidad es una construcción social. Todas las etiquetas identitarias lo son. No hay nada natural, por mucho que hayas subjetivizado la ortodoxia B.

El orgullo es un mecanismo normalizador. Ese armario contra el que luchan no es más opresor que ese quasi-religioso mandamiento de salir de él. Bisibilidad normalizadora y normativa. Salir del armario como acto de redención para entrar a formar parte de esa sociedad normal y de La Comunidad Bi.

Lo mismo sucede con una fecha como hoy. Día de fiesta. Día de celebración. Día de orgullo bisexual. ¿Acaso tengo que celebrar que el movimiento LGBT y la sociedad heterosexista y cissexista se unan en su afán de hacerme un "ser aceptable" y me "otorguen" a la fuerza un mísero día en el que soy "más normal"?

Día internacional del imperalismo identitario. De la normalización occidentalizante.

Mil una veces he leído y escuchado los vómitos ciegos desde el activismo bisexual que cree que toda negación de una esencia bisexual es un ataque monosexista, homosexista, heterosexista, fascista, fundamentalista religioso, sexo-negativo o similar. La imaginación no llega para ver que existimos también estos elementos divergentes que negamos identidades, naturalezas y esencias por motivos diferentes.


ANTIFELICIDADES A TODES.



votar





21 de septiembre de 2013

Qué pronombre utilizar en español

Tengo problemas para elegir el pronombre con el que quiero ser nombrade en español y sigo sin encontrar una solución válida por más que pienso e investigo. 

Estos problemas surgen principalmente porque el primer pronombre en el que pienso, el que creo en el presente que hace referencia a mí y que se adapta mejor a lo que vivo, fue y es pensado o bien en inglés o bien en danés. Cuando intento traducir mis inglés IT y escandinavo DEN al español no encuentro algo similar. Esa idea del primer idioma es una estupidez. Hoy en día mis idiomas están tan cruzados que ninguno es el primero. En este caso concreto creo que me pensé en inglés y de allí en su momento busqué algo en danés, lo encontré, lo usé en sueco, y después al intentarlo en español descubrí que no existe. 

¿Cómo digo IT en castellano? Ya sé, la respuesta según las gramáticas es ELLO, pero no estoy de acuerdo. Ese neutro no se utiliza en realidad del mismo modo. Nadie dice "ello está alegre" para hablar del humor de une gate. Y yo lo que busco es algo que sea tanto neutro en cuanto al género como en cuanto a la especie o a si se es materia orgánica o inorgánica. Vamos, algo que no me separe del resto de les animales, ni del resto de las cosas. Algo que no resalte mi humanidad. Y faltaría más, algo que no sea ni masculino ni femenino. Y que por supuesto no acabe en -O, como forma de neutralizar que en realidad es meter el masculino. ¿Sugerencias?


votar





20 de septiembre de 2013

Qué pronombre utilizar en escandinavo


Del mismo modo que en inglés, hace ya un par de años que cuando hablo de mí en algún idioma escandinavo pido que se me mencione con DEN (aunque también acepto DET), que es un pronombre neutro que se utiliza para hablar de animales y cosas, y que usado sobre personas a muchísimes les choca, porque suena peyorativo al tener ese toque de cosificación. Justamente su neutralidad de género y su neutralidad de especie y falta de diferenciación entre materia orgánica e inerte es lo que hace este pronombre atractivo para mí. Y el que se ajusta de mejor manera a las ideas que tengo en el presente.

En escandinavo existen, al igual que en inglés, otros pronombres neutros que las personas trans* y queer, o todes aquelles que quieren tener un lenguaje neutro, suelen elegir. Entre el masculino HAN y el femenino HUN/HON (según el idioma la grafía es diferente pero la pronunciación es similar), se han propuesto HYN, HØN/HÖN y HEN. Este último incluso ha sido aceptado recientemente en Suecia como parte de la gramática oficial. Todos estos pronombres sin embargo tienen algo en común: se utilizan solo para hablar de humanes, y por eso ha llegado un punto en el que yo tampoco quiero que se asocien conmigo.


votar





19 de septiembre de 2013

Qué pronombre utilizar en inglés

La decisión de qué pronombre utilizar en inglés la he tomado hace ya bastante tiempo. En ese idioma llevo presentándome así y pidiéndole a la gente que se refiera a mí exclusivamente de esta manera desde hace ya un par de años. Quiero ser nombrade como IT. He dejado de aceptar que se utilice ZIE, THEY o cualquier otro pronombre neutro especialmente diseñado para hablar de humanes para referirse a mí. No le encuentro una neutralidad suficiente ni aceptable al especismo y al diferenciar a les humanes del resto de sujetos-objetos. Hablo de materia y punto. No quiero ser posicionade en lo alto de esa jerarquía antropocéntrica. Así pues, IT como ele gusane de tierra y el cangrejo de río. IT como el retrete y la maceta. IT como los asteroides, la basura y los escombros. IT como el resto de les ciborgs, monstrues y materias que habitamos algún multiverso.


votar





1 de julio de 2013

Listas de palabras

En la barra lateral podéis ver dos listas que quiero ir ampliando y modificando a lo largo del tiempo. La una con palabras o expresiones bajo sospecha. La otra con expresiones que quiero promover, introducir o que creo que son importantes y relevantes para los temas que trato en este blog. Seguramente muchas serán explicadas y desarrolladas en entradas futuras de este blog.

votar





9 de junio de 2013

Privilegio de poder elegir tus batallas

Elige tus batallas. No todo merece que reacciones.
En los últimos años no hago más que escuchar la misma cantinela: "No se puede luchar contra todas las injusticias", "hay que elegir tus batallas con cuidado", "es preferible centrarse en un tema y luchar por ese", "querer arreglar todo es demasiado duro", "hay que empezar por lo más importante", "hay que empezar por lo que la sociedad está preparada para cambiar"… Es decir, una constante invitación a dejar de luchar en batallas que mi interlocutore considera poco importantes, perdidas, imposibles o innecesarias. Y bajo ello cada vez una acusación que apunta en la misma dirección "si estás tan mal/si te pasan esas cosas/si recibes tantos palos es porque no eliges de forma inteligente". En general, como toda la gente con la que me relaciono es activista en algún tema, esta acusación por supuesto va unida al "yo es que elijo mis batallas". Una declaración de poder destinada sin duda a ponerme en mi sitio: debajo de elles.

Y es cierto, tal vez estoy debajo de elles, pero no necesariamente por el motivo que ven. No necesariamente porque decida luchar contra lo que entienden como causas perdidas. No porque nunca tenga la inteligencia para analizar el "extremismo" de mis posiciones o lo difícil de mis tareas. Sino porque tal y como lo veo la mayor parte del tiempo no tengo el privilegio de elegir las batallas en las que me encuentro.

Poder elegir qué causas son importantes para defender y qué causas pueden ser aparcadas o abandonadas para que otres las luchen, es en efecto un privilegio que a menudo no se tiene cuando su falta hace que seas tú ele que necesita un cambio. Cuando la necesidad de cambio viene desde dentro y desde abajo. Hablar desde una posición feminista cuando se es leíde como mujer lo provoca la necesidad, no el lujo de querer "parecer abierto", como evidentemente es la motivación que lleva a muchos de esos hombres cisgénero que creen que el feminismo es "luchar por los derechos de las mujeres", a afirmar posiciones que abogan por la pérdida (parcial) de su posición en lo alto de la jerarquía. Levantarse contra las agresiones motivadas por el cisexismo es algo que una mujer trans* hace no por decisión propia, sino como consecuencia de vivir en su carne de forma constante la falta de privilegios que eses otres que "no eligen esa batalla" tienen. La carencia del privilegio que supone tener derechos como trabajadore protegidos por la ley es algo que ele trabajadore sexual no puedes aparcar después de no haber recibido el dinero acordado tras realizar su servicio, por mucho que en sus prioridades no esté hacer activismo. Y un largo etcétera.

Escuchar esto de forma tan insistente solo me dice que la gente tiene muchos privilegios de los que no es consciente, muy poca capacidad de análisis de sus propias posiciones en las jerarquías de poder y sobre todo muy poca solidaridad en los temas que (creen que) no les afectan personalmente.


votar





2 de junio de 2013

Cuestionar amistades y lecturas


Llegan a mis oídos rumores de que alguna gente que dice hacer política inclusiva antiopresora se dedica a cuestionar las amistades y lecturas de otras personas como pase a la zona VIP de les auténtiques activistas inclusives. Con mucho rollito estilo "si te hablas con alguien que es bífobe no puedo creer que seas alguien que combate la bifobia" o "si te codeas con racistas es que tú también lo eres" o incluso "si lees estos libros y esos blogs es que no eres de les nuestres", se establece una norma en la que aparentemente si eres bisexual no puedes tener conocides que expresen ideas no aceptadas por la Real Academia de la Bisexualidad, si eres queer no puedes codearte con energúmenes que busquen jerarquías de poder sin el sello de la Sagrada Familia Queer, si eres marica de izquierdas no puedes haber leído ni a Mishima hablando de sobacos peludos sin perder tu libro rojo

Y yo me pregunto, ¿qué persona que se define bajo la etiqueta bisexual no tiene amigues que muestran eso que muches en el movimiento bisexual entienden como bifobia? ¿Qué gays abanderados no se han cruzado con algune heterosexista entre sus allegades? ¿Qué persona trans* no se ve rodeada de cisexismo en una gran parte de las conversaciones en las que participa? ¿Qué mujer feminista no ha leído libros llenos de sexismo? ¿Qué…?

Si vamos a cuestionar las lecturas y las amistades, hágamoslo bien. Empecemos por cuestionar las propias. Me parece a mí que las zonas VIP de inclusión se van a quedar vacías. La zona bisexual no creo que cuente con une únique bisexual que no tenga en sus vivencias personales, tanto propias como de su entorno, elementos bífobos. ¡Ay, esa bifobia internalizada! ¿Hay que dejarles a todes fuera? OK. Pues no hay zona VIP exclusiva para bisexuales tope guays. Por mí encantade. Vamos a la siguiente. ¿Queers que de verdad no participen en ningún espacio reforzando jerarquías y que luchen contra todas las normas todo el tiempo en todo lugar? ¡Ja, creo que esa zona VIP también se va a la mierda rapidito por falta de personal! ¿Más zonas? OK, un tour a la zona VIP separatista de feminismo radical. ¿¡Qué!? ¿Que no hay ni una mujer que no haya crecido en un ambiente sexista y que no haya sido contaminada con libros, películas, canciones, etc. de propaganda sexista? Todes afuera, que no hay espacio para gente que ha suspirado al escuchar alguna mamarrachada de amor romántico. ¿Sigo? No, ¿verdad? Ya nos hacemos una idea.

Esto de hacer de inquisición en el nombre de la diversidad para permitir el acceso al grupo es el ejemplo más claro de por qué las políticas identitarias separatistas en realidad no llevan más que a aquello que rechazan. Falta de diversidad. Control. Normatividad.


votar





29 de mayo de 2013

En la base de mucha bisexualidad está la no monogamia

Otro de los preceptos de gran parte de la política bisexual moderna es insistir en que ser bisexual y no ser monógame no tienen nada que ver. Es decir, que hay bisexuales monógames, y bisexuales no monógames, igualito que hay heterosexuales monógames y no monógames, o personas con cualquier otra identidad. Aparentemente el comportamiento bisexual nada tiene que ver con la no monogamia. Y la identidad bisexual todavía menos. Simplificándolo, monogamia es con cuánta gente te acuestas, bisexualidad es con qué tipo de gente te acuestas. O con cuánta versus qué tipo de gente te levantas, comes, sueñas o lo que sea.

Esta idea que tienen las políticas identitarias de que hay una evolución desde un pasado tenebroso hasta un futuro perfecto es cuanto menos cómica si miramos al propio devenir histórico de las distintas políticas identitarias. Entre les autoidentificades bisexuales que hacían política en los 70, 80 e inicios de los 90 era bastante habitual la idea de que muches bisexuales lo eran precisamente por su necesidad de no ser monógames y de tener parejas de distinto "sexo" de forma más o menos simultánea. Por ejemplo, solo hay que leer los relatos de un libro como "Bi Any Other Name", escrito, editado y pensado por completo por activistas bisexuales de aquel período. Esa idea hoy es tabú. En esta supuesta evolución hacia algo mejor que el activismo de corrección política bisexual se ha autoimpuesto en las últimas década y media, la realidad de una enorme parte de las personas que en su día a día se entienden como bisexuales, pero no como activistas y menos todavía como parte del movimiento bisexual, es no solo estigmatizada sino que tachada de falsa, inexistente, irreal. No puedo ni contar la cantidad de personas que he conocido fuera del ambiente LGBTQ (vamos, esas personas que viven en el mundo cisheterosexual o en otras subculturas) a lo largo de los años que me han mostrado que precisamente su motivo para denominarse bisexuales eran sus ganas de tener sexo con personas con lo que elles entendían como cuerpos diferentes al mismo tiempo, en la misma temporada o de forma alterna. O lo que vivían como su pasión romántica por lo que entendían como cualidades diferentes en géneros/sexos diferentes. Vamos, personas que no solo no dicen ser ni homosexuales ni heterosexuales, sino que se afirman bisexuales PORQUE entienden precisamente necesitar/desear/sentir amor y/o sexo de varios tipos, con varios tipos de cuerpos que leen como diferentes y a menudo de forma simultánea o muy cercana en el tiempo.

Muches activistas bisexuales del movimiento moderno se quejan constantemente de lo difícil que es atraer a otres activistas que abiertamente se declaren bisexuales y hagan política bisexual. De lo difícil que es sacar a la gente del armario monosexual. Sin duda hay muchos factores que influyen en esto, desde la bifobia internalizada hasta el desconocimiento de un movimiento activista bisexual separado. Pero para mí hay otro factor que me parece que no se menciona: el propio movimiento activista bisexual aliena a una (me atrevería a decir sin tener más base que mi propia experiencia y mis lecturas que gran) parte de las personas que se identifican bajo esa etiqueta al rechazar sus estilos de vida, los motivos de su identificación con la etiqueta, los sentimientos que asocian con esa bisexualidad que mencionan al autodefinirse, los deseos que esconden comportamientos que entienden como bisexuales por miedo a ser ridiculizades y un largo etcétera.

Con tanto eslogan estilo "bisexual no confuse", "bisexual monógame", "bisexual no promiscue"… ¿quién se extraña de que todas esas parejas que me escriben en las páginas de contactos y que desean echar polvos con personas de varios géneros/sexos no quieran hacer activismo que no les representa? ¿Quién se sorprende de que la persona que se entiende como mujer con un novio y se enamora de su amiga y siente confusión con ello pero que no obstante acaba teniéndola como amante secreta no tenga ganas de hacer activismo anticonfusión promonogamia? ¿Quién se espera que el típico macho con una familia heterosexual en casa, que busca culos peludos y pollas que le taladren en los parques no crea que los intereses de la comunidad bisexual no son los suyos cuando se cruza con un folleto sobre "identidades bisexuales"? Por no extrañarme, no lo hace ni que no quieran usar esa etiqueta bisexual públicamente si es asociada a todo ese dogmatismo identitario que no creen que forme parte de sus vidas.

Pero entonces la pregunta es: ¿por qué niega la política de la mayoría de les activistas bisexuales la existencia de este factor que para tantas personas con autoidentidad bisexual es completamente definitorio de esa etiqueta y de su elección de la misma en lugar de otras etiquetas?

Voy a volver a algo que creo que ya he dicho en otros sitios en mi blog y que creo que voy a repetir muchas veces. El motivo que yo veo es esencialmente uno: la política identitaria LGBT, aunque en este caso sea solo la de la B, es una política de tolerancia, de normalidad, de "acéptame porque soy normal, igualite a ti", de valores conservadores de clase media, de miedo a la sexualidad y actitud sexo-negativa. Y sobre todo, de crear normatividades. En este caso, binormatividad que dice cómo les verdaderes bisexuales se tienen que comportar, entender, definir, expresar, identificar y demás para ser parte del grupo.


votar





26 de mayo de 2013

Ele tíe Tom transexual

Esta semana ha tenido lugar un "encuentro de diálogo" en el parlamento danés para hablar sobre temas trans*. Mentira gorda. En realidad, ni diálogo ni trans*.

¿Diálogo? La reunión está organizada por las dos organizaciones con intereses en la T que hay en Dinamarca: FATID y LGBT DK. Han invitado a un panel que no solo no está abierto al diálogo sino que lo combate y niega su responsabilidad en la falta de diálogo. Está compuesto por políticos del centro y la izquierda (es decir, los que están en el poder o apoyan al gobierno en este momento), especialistas en derecho, la dirección de la administración de sanidad danesa y la dirección de la clínica médica pública que tiene el monopolio en el tratamiento de las personas transexuales, o con disforia de género, como el sistema sanitario lo entiende. Es decir, un panel con todas las personas con poder sobre las vidas de las personas trans* en Dinamarca. Les que otorgan los tratamientos y deciden los diagnósticos. Les que crean las leyes. Les que las llevan a la práctica. En el público un montón de personas trans*, muches miembres de una de las dos organizaciones, pero muches por libre, como yo. En un clima como este, en el que las personas en el panel tienen el poder sobre las personas con las preguntas, sugerencias y comentarios, no es posible un diálogo. Como quedó por supuesto demostrado claramente a lo largo de la reunión unas mil veces. En su posición de expertes, en cada una de las ocasiones decidieron qué aspectos eran importantes, o no negociables. Siempre desde sus premisas y su poder. Así, por ejemplo, cuando no quieren dejar de utilizar la palabra "mujer" para hablar de hombres trans* y explican que es su decisión, no solo no hay diálogo sino que además no hay posibilidad de crearlo. Elles afirman que saben mejor que nosotres, que mucha gente que llega a la clínica en realidad está confundida y que por ello no hay que reforzar sus ideas que son equivocadas. Por eso han que seguir firmes en sus posiciones conservadoras. Creen que su política es un éxito y sus puntos de vista son inalterables.

¿Trans*? Las dos organizaciones, FATID y LGBT DK, tienen una política trans que refuerza el binarismo. La de FATID es la posición más grave. Una organización solo de transexuales, que en la práctica solo tiene mujeres transexuales, que insiste en que haya un control psiquiátrico para el acceso a las hormonas y la cirugía, y para lo que llaman "cambio de sexo legal". La posición de LGBT DK tampoco mejora mucho las cosas. Una asociación en la que les trans tienen que luchar para tener la más mínima influencia dentro de la enorme masa homosexual que establece una agenda homonormativa y para nada interesada en política trans. Con una política trans que aunque no solo se dirige a las personas transexuales, en la práctica sigue creyendo en el binarismo y dividiendo a las personas en "trans verdaderes" y les demás trans. Por supuesto, todo sin asterisco. Y en consecuencia insistiendo en hacer una política centrada en los objetivos de eses verdaderes trans que quieren hacer una transición "completa". Pero lo que es más peligroso: solo esas dos organizaciones son las organizadoras de la reunión, y por tanto, las que para les polítiques, juristas, funcionaries y personal médico presentes, representan los puntos de vista de todas las personas trans*. Con lo que, en consecuencia, solo esas dos organizaciones son invitadas a las reuniones oficiales en las que se trata con les poseedores del poder para controlar la vida de las personas trans*. Y con ello no hay representación de puntos de vista que no sean binarios, que no sean patologizantes, que no sean transexuales y, ni siquiera, que no sean de mujeres transexuales. Por supuesto, menos todavía que no sean daneses de la etnia mayoritaria y con ciudadanía. Y claro, cómo iba a ser de otra forma, con valores de clase media, conservadora, capitalista, educada y blanca, que es a la que representan. Por si esto fuera poco, las dos organizaciones se odian entre sí. Y les personas que no pertenecemos a las organizaciones tampoco somos populares en ninguna de las dos. Con lo que no hay cabida a discusiones sobre la política a presentar y los objetivos a conseguir.

Pero lo que es más trágico de todo el circo de supuesto diálogo con las "minorías sexuales" (así es como nos llaman eses expertes) es el tono de total sumisión por parte de las personas trans* que organizan la reunión, y por parte de la mayoría de las personas trans* que asisten a ella. Por primera vez en la historia de este país tenemos como participantes allí presentes a la clínica y a Sanidad, las dos entidades que nos tratan como basura, y ¿qué sucede? Que las personas trans* en el poder inician la reunión pidiendo que no se hable de lo negativo, solo de lo positivo. Y que se busque un diálogo sin prejuicios con aquelles que todes sabemos que tienen el poder para arruinar nuestras vidas y que no están abiertes a ningún diálogo.

Completa sumisión a la hora de organizar la agenda. Creando un espacio desde el que las ideas patologizantes de la administración y la psiquiatría obtienen prioridad para explayarse en explicarnos sus ideas tránsfobas y lo importante que son sus métodos de control. Creando un espacio en el que las personas trans* que participan en el panel no se mueven en direcciones peligrosas que puedan enojar a les expertes allí presentes. Creando un espacio en el que el debate con el público apenas tiene asignado tiempo y en el que los comentarios negativos son acallados desde la moderación, hecha por personas trans*. Creando un espacio en el que se aplaude después de media hora de discurso transfóbico y en el que el único grito de protesta es silenciado por la mayoría y, todavía peor, aplaudido al ser criticado desde el panel y por las personas cis.

Política de tolerancia dele tíe Tom. Esclaves que se creen mejor que les demás esclaves solo porque se codean con les expertes, aunque solo lo hacen para limpiar su mierda y escuchar sus agresiones. Esclaves que silencian y humillan a otres esclaves que intentan revolverse contra la sumisión no consensuada. Esclaves que creen que con el "pasito a pasito" un día serán libres y que no ven que su libertad no va a llegar nunca con esa estrategia, y que están entorpeciendo otras estrategias que probablemente les llevarían más lejos también a elles. Esclaves que incluso se permiten avergonzar a les que se rebelan después de la reunión a través de medios como Facebook. Esclaves que, para rematarlo, son apoyades por otres esclaves que cantan a los cuatro vientos las victorias de semejante reunión llena de violencia trásfoba. Esclavas mujeres que aplauden a la tirana directora de la clínica que tiene el poder de decidir llamarlas hombres y negarles el tratamiento. Esclavos hombres que aplauden al tirano director de Sanidad que insiste en la necesidad de un diagnóstico para que "esas mujeres que quieren quitarse los pechos lo puedan hacer".

Y veamos, ¿en realidad qué han conseguido? Que el sistema reafirme que el control es absolutamente necesario. Que el diagnóstico patológico todavía es más necesario. Que el sistema binario de sexos y géneros es inamovible. Y que ser transexual de verdad requiere ser obligade a ir "todo el camino". Bravo por el diálogo para todes les trans*.

votar





Otras entradas similares